Mercosur-UE: Entra en vigor el Acuerdo Comercial Interino tras 25 años de negociaciones
Por AdlazzPublicado el 07 de mayo de 2026🕑 3 min de lectura
El pilar comercial del acuerdo histórico entre el Mercosur y la Unión Europea ha comenzado su
aplicación provisional el 1 de mayo de 2026. Bajo la figura del Acuerdo Comercial
Interino (iTA), ambos bloques inician una desgravación arancelaria asimétrica que busca dinamizar el
intercambio de bienes, servicios y contratación pública, en un contexto de alta volatilidad en los
mercados globales y tensiones proteccionistas en otras potencias económicas.
Estructura del acuerdo y ratificación
La implementación se divide en dos instrumentos diferenciados para agilizar los plazos. El
Acuerdo Comercial Interino (iTA), que abarca las competencias exclusivas de la Unión
Europea como aranceles y medidas sanitarias, permite su ejecución inmediata sin necesidad de la aprobación
individual de los 27 parlamentos nacionales de la UE. Por otro lado, el Acuerdo de Asociación Mercosur-UE
(EMPA), que incluye los capítulos de diálogo político y cooperación, sigue pendiente de la ratificación
total del bloque europeo.
En el Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay completaron sus procesos legislativos durante el
primer trimestre de 2026. En contraste, el Parlamento Europeo ha remitido el texto al Tribunal de
Justicia de la Unión Europea (TJUE) para un dictamen de compatibilidad legal que podría
extenderse por dos años, aunque esto no suspende la aplicación de las medidas arancelarias interinas.
Sector Económico
Impacto en Mercosur (Exportación)
Impacto en Unión Europea (Exportación)
Automotriz
-
Aranceles bajan del 35% al 17,5% - 25%
Carne Vacuna
Cuota de 99.000 toneladas al 7,5%
-
Vinos y Licores
-
Eliminación de aranceles (hasta 35%) en 15 años
Lácteos
Cuota de 30.000 toneladas (quesos) sin arancel
-
Pesca
Liberalización total de aranceles
-
El acuerdo de 2026 incorpora un capítulo de comercio digital que establece estándares
para el flujo transfronterizo de datos y la protección de la privacidad, alineando al Mercosur con el
Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la UE. Asimismo, se reconoce la validez jurídica de
las firmas electrónicas para facilitar las transacciones internacionales.
Un elemento crítico es la denominada "Cláusula Ambiental", que vincula los beneficios
comerciales al cumplimiento efectivo del Acuerdo de París. El incumplimiento de los compromisos de
descarbonización o la protección de la biodiversidad podría derivar en la suspensión de las preferencias
arancelarias concedidas bajo el iTA.
Contexto geopolítico y asimetría económica
La puesta en marcha del acuerdo se produce en un momento de reconfiguración de las alianzas globales.
Para la Unión Europea, el Mercosur representa un contrapeso estratégico frente al avance comercial de
China en Sudamérica y una alternativa de suministro ante las políticas de aranceles universales
implementadas por la administración estadounidense en 2026. Para el Mercosur, el tratado abre un mercado
de más de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo.
Desgravación Progresiva: Los plazos para la eliminación total de aranceles se
extienden hasta los 15 años para los sectores más sensibles del Mercosur.
Contratación Pública: Las empresas de ambos bloques podrán participar en
licitaciones gubernamentales bajo condiciones de reciprocidad.
Propiedad Intelectual: Protección reforzada para más de 350 indicaciones
geográficas europeas y productos regionales del Mercosur.
Pese a la entrada en vigor, persisten desafíos políticos internos en Europa, con naciones como Francia
y Austria manteniendo reservas sobre la competencia que supone la entrada de productos agrícolas
sudamericanos sin aranceles. Sin embargo, el flujo comercial inicial ya muestra una tendencia al alza en
los sectores de maquinaria industrial y agroindustria procesada.